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Por Ernesto Pérez
PESARO, 15 (ANSA) - La meteórica carrera de la soprano
cubana, formada en Venezuela, Maria Aleida, fue de un ensayo de
fin de curso de la Academia Rossiniana al rol principal en un
espectáculo del Rossini Opera Festival (ROF) y todo en menos de
un año. Hoy, Aleida es el gran descubrimiento de esta 33 edición del
festival. En "Il signor Bruschino", Aleida es la pizpireta Sofia,
cómplice de una estratagema para casarse con su amado Florville
contra el deseo de su tutor que la destina a un joven
atolondrado de buena familia (el tenor argentino Francisco
Brito). "Hoy, con la segunda representación, se ha desvanecido un
poco la tensión del estreno, inevitable incluso en cantantes más
experimentados que yo", declaró con alivio la cantante, de una
belleza caribeña extraordinaria y una silueta que le envidia más
de una colega. Aleida se acuerda muy bien de su debut en el ROF cantando el
rol de la Condesa de Folleville en el ensayo de fin de curso que
hacen los alumnos de la Academia Rossiniana, un papel que ha
dado más de un pasaporte seguro al reino de la Rossini
Renaissance. "Fue realmente una extraordinaria ocasión para que el ROF me
ofreciera para el año siguiente el papel protagónico de 'El
señor Bruschino', lanzando mi carrera en Europa", dijo a ANSA. Aleida no se considera una intérprete puramente rossiniana a
pesar de haber cantado en poco más de un año tres óperas de este
autor (además del "Viaje" y "Bruschino", la rara "Aureliano en
Palmira" en el refinado Festival de Valle de Itria de Martina
Franca, que se ocupa de resucitar el repertorio más olvidado). "Mi campo favorito es el belcanto y mi preferido es el
francés aunque en octubre tengo que medirme con el rol de Elvira
en 'I puritani' de Vincenzo Bellini en el Teatro Pergolesi de
Jesi y ya me tiembla el pulso por esta cita temible con un
personaje que aun conserva el sello de Maria Callas", sostuvo. La amedrenta menos la Reina de la Noche de "La flauta mágica"
mozartiana o la "Lakmé" de Léo Delibes que cantará en Charlotte
y en Lausanne o el recital que dará en el Musashino Cultural
Foundation de Japón con una primera parte de arias belcantistas
y una segunda de villancicos navideños. Porque María Aleida ni tenía idea de tener una voz
operística. "Cuando me fui con mi familia de Cuba a Venezuela me inscribí
en el Conservatorio Vicente Emilio Sojo pero no tenían cursos
para cantante popular y opté por uno de música lírica", contó. Pero fue la famosa soprano italiana Mirella Freni quien
descubrió su talento y la forzó a ir a estudiar en Estados
Unidos con Manny Pérez, "a quien le debo todo, incluso el de
estar aquí en Pesaro", afirmó. Aleida reconoce que para ser una cantante de una cierta
importancia "hay que hacer muchos sacrificios: vivir lejos de la
familia, renunciar a una vida familiar propia, dejarlo todo por
una carrera". "Casi todos mis colegas de curso en Caracas han renunciado a
sus ambiciones, quien para fundar una familia, quien para
integrarse en un coro, quien abandonando toda veleidad
artística. Yo soy la única que defiende los valores de mi
promoción", expresó. Esto casi mata de disgusto a su madre, una pediatra a la que
su hija única ya le anunció que no piensa tener hijos en los
próximos diez años. "Pero no es seguro que no cambie de idea", manifestó, cauta,
Aleida, quien se define católica ferviente, tan es así que antes
de cada función se encomienda a la patrona de Santiago de Cuba,
la Virgen de la Catedral del Cobre, rezando una oración incluso
a la vista del espectador que la alcanza a ver persignándose. Y viendo la vertiginosa carrera de Aleida hay que creer que
la Virgencita tiene una más que atenta mirada hacia su devota
cantante.
PN-RIA/ACZ
15/08/2012 16:33
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